Ya pasó Navidad, Año Nuevo y para mucha gente todavía aún hay una celebración pendiente, el Día de los Reyes Magos.

Debido a que yo pasé mi niñez en la frontera de donde me mudé a Phoenix, la verdad nunca celebramos el día de los Reyes Magos. Cada año esperábamos la llegada de Santa Claus y era todo.

Ahora, en familia adoptamos nuevas tradiciones, haciendo el 6 de enero una de ellas.

Leonor Sandoval originaria de Hermosillo, Sonora nos compartió por Facebook su manera de celebrar esta tradición.

El maestro Garrett Smith, y su esposa Rosy tienen una forma muy similar de festejar el 6 de enero, aunque son muy considerados con los animales que seguramente han recorrido largos caminos para llegar hasta el desierto de Arizona.

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Mientras que Dayel Guzmán dijo que lo más hermoso es reunir a la familia independientemente del sentido según la religión o creencias y nos comparte el significado desde su punto de vista.

La nueva tradición para mi familia no es muy diferente a las que me compartieron.

Los Reyes Magos dejan dulces y algún pequeño regalo en las botas de Navidad colgadas todavía en algún lugar de la casa.

Durante la tarde nos reunimos con el resto de la familia para partir la rosca, tomar chocolate o champurrado (que por cierto a mi mamá le sale muy rico) y a ver a quién le toca el niño.

La tradición de la celebración de la llegada de los Tres Reyes Magos el 6 de enero viene de la iglesia católica.

La celebración de la Epifanía, es la manifestación de Señor. La celebración se enfoca en la adoración al niño Jesús por parte de estos tres reyes simbolizando que la humanidad reconoce al niño como el Salvador.

Los Reyes fueron generosos con el niño Jesús al llevarle de regalo incienso, oro y mirra; de allí se adoptó la tradición de los regalos.

Y para los que siguen con la tamalada el 2 de febrero, que ahora se celebra la Fiesta de Nuestra Señora de la Candelaria. El nombre viene de la bendición de las velas y simboliza que Jesús es la luz para el mundo. Al cumplir María la cuarentena después de haber dado a luz, recordando así la Purificación de María y la presentación del niño Jesús en el templo.